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Minerales a pie de mina

Las minas y sus instalaciones

En las salidas que realizamos encontramos instalaciones en desuso que fueron utilizadas para la extracción de mineral. La actividad minera en la Edad Media de la zona del Llano del Beal, en Murcia, fue la extracción del cuarzo amatista, que se consideraba piedra preciosa. Al mismo tiempo que buscamos minerales. observamos estas estructuras, algunas muy bien conservadas, que fueron utilizadas hace año.

A pie de mina

La minería es la obtención selectiva de minerales y otros materiales de la corteza terrestre y se remonta a los albores de la humanidad hasta hace 275millones de años. La minería es una actividad indispensable para el ser humano ya que la mayoría de utensilios que empleamos en la vida cotidiana necesitan de las materias primas que se obtienen por esta actividad para construirse. La mina subterránea más antigua de la que tenernos constancia es una mina de ocre en Suazilandit(África meridional) datada en el 40000 a. C. Sin embargo, la minería a cielo abierto se remonta mucho más allá de esa fecha.

La minería de superficie se utiliza para más del 60% de los materiales extraídos. Según sus usos, reciben distintos nombres: minas a cielo abierto suelen ser de metales; explotaciones al descubierto para carbón; las canteras suelen estar dedicadas a la extracción de materiales industriales y de construcción, y en las minas de placer suelen obtener minerales y metales pesados (oro, platino, estaño, etc.).

La minería subterránea se puede subdividir en minería de roca blanda y de roca dura. Se habla de roca blanda cuando no exige el empleo de explosivos en el proceso de extracción, sino que pueden cortarse con las herramientas que proporciona la tecnología moderna. Las rocas blandas más comunes son el carbón, la sal común, la potasa, la bauxita, etc. La minería de roca dura utiliza los explosivos como método de extracción.

En gran parte de Europa, la minería se asocia sobre todo a la extracción del carbón. Hasta 1950 se procedía a la perforación y voladura con barrenos, pero actualmente ya no se utilizan esos métodos, salvo en pocas minas privadas. En Sudáfrica, USA y Australia, gran parte de la extracción se realiza por el método de explotación por cámaras y pilares, en el que máquinas de extracción de continua abren una red de túneles paralelos y perpendiculares, dejando pilares que sostienen el techó. Este método desaprovecha una proporción importante, pero la superficie de la mina cede menos.

En la mayoría de las minas de roca dura, la extracción se realiza mediante perforación y voladura. Se realizan agujeros con perforadoras de airé comprimido o hidráulicas. A continuación se insertan barrenos en los agujeros y se hacen explotar, con lo que la roca se fractura. Se emplean máquinas de carga especiales para cargar la roca volada y transportarla hasta galerías especiales de gran inclinación. La roca cae por esas galerías y se recoge en el pozo de acceso, donde se carga en contenedores denominados cucharones, y se saca de la mina. Después se transporta a la planta de procesado o al vertedero.

La minería subterránea es la más peligrosa, por lo que se prefieren los métodos superficiales siempre que resulte posible. Además, la explotación subterránea de un yacimiento exige una mayor complejidad técnica, aunque las instalaciones para la extracción varían notablemente según las características de la estructura del propio yacimiento.

Algunos materiales pueden extraerse del subsuelo a través de un pozo de perforación, sin necesidad de excavar, como el petróleo y el agua. Se pueden recuperar materiales solubles en agua haciéndola pasar a traves del pozo y extrayendo la disolución. Este sistema se denomina extracción por disolución. También se puede emplear un disolvente para algún mineral determinado; en ese caso se habla de lixiviación in situ. El azufre es un caso especial ya que funde a una temperatura bastante baja (108ºC), y es posible licuarlo y bombearlo a la superficie. También existen métodos para recuperar materiales insolubles a través de pozos de perforación. Algunos sólidos, como el carbón, son lo suficientemente blandos o están lo suficientemente fracturados para poder ser cortados por un chorro de agua a presión. Los trozos pequeños pueden bombearse a la superficie en forma de lodo.

El dragado de aguas poco profundas es el método más barato de extracción de minerales. Es factible en aguas de hasta 65 m. En esas condiciones se pueden recuperar sedimentos poco compactos empleando dragas con cabezales de corte situados en el extremo de tubos de succión, o con una cadena de cangilones de excavación rotatorios.

Diseno: Antonio R. García Martínez. Leonor Antorós Ibáñez, Isaac A. Carcia Masin.
Universidad de Alicante Facultad de Ciencias

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