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La mineralogía de San Vicente del Raspeig

Por: José Ramón Pastor Aliaga | 2008

Desde el paleolítico hasta la actualidad, el hombre siempre ha sentido una especial fascinación por los minerales, de hecho ellos han sido el motor para el avance de las diferentes civilizaciones, y su uso en el ámbito de la sociedad abarcó todos los aspectos imaginables, fueron utilizados como joyas, como objetos mágicos y amuletos, como seña de identidad, poder y distinción, como moneda de cambio en sus transacciones, pasando por su utilización como medicamentos y alimentación, y por supuesto como materia prima para útiles y herramientas, muchos de los cuales fueron trascendentales en la evolución de las civilizaciones, de hecho para diferenciar las diferentes etapas de la evolución de la especie humana utilizamos nombres como: la edad de piedra, la edad de hierro o la edad del bronce.
Por este motivo la mineralogía es una parte trascendental en el desarrollo de los pueblos y
forma parte de su historia tanto económica como humana.

 

Hoy hablaremos en particular sobre la Mineralogía de San Vicente del Raspeig y de las partidas rurales de su entorno, pero primero vamos a explicar los conceptos de la Mineralogía y la Paleontología.

A grandes rasgos diríamos que la Mineralogía es una rama de la Geología que estudia las
propiedades de los minerales y sus diferentes estados de agregación, entendiendo por mineral a la materia de origen inorgánico que presenta una composición química definida y una estructura cristalográfica. También diremos que la Paleontología es la ciencia que estudia e interpreta el pasado de la vida a través de los fósiles, está muy ligada a la Geología y la Biología con las que se integra estrechamente.
Dicho esto empezaré comentando que San Vicente del Raspeig y sus alrededores no se
caracterizan por ser unas zonas especialmente ricas en yacimientos metalíferos explotables, sin embargo posee varios yacimientos de minerales y rocas aptas para la explotación industrial realmente importantes, que poco a poco iremos detallando, así como también citaremos algunas antiguas explotaciones y minas que si bien no fueron tan importantes en su tiempo, si que tienen un grandísimo valor a otros niveles pues forman parte de nuestra historia, incluso algunas de estas explotaciones aún siguen dando hoy en día ejemplares de altísimo valor coleccionístico, siendo muy apreciados por su rareza y calidad por todos los coleccionistas y museos, incluso a nivel internacional.

 

Yacimientos minerales de San Vicente del Raspeig

 

Minas de Ocre del Sabinar

Cuando hablamos de las minas de San Vicente, enseguida nos vienen a la mente las Minas de Ocre del Sabinar, ya que muchos de nosotros tenemos antepasados que trabajaron allí en algún momento de su vida. Estas minas fueron explotadas desde la segunda mitad del siglo XIX, eran propiedad de D. Federico Giglioni y el material explotado era el ocre de hierro amarillo, que era utilizado como colorante y se enviaba casi en su totalidad a Inglaterra, siendo transportado desde el yacimiento hasta el puerto de Alicante en carros y una vez allí ya era embarcado para su transporte por mar. El origen de este ocre amarillo parece ser que se debe a la alteración de las dolomías ferríferas de aquella zona.

Según citaba ya el profesor D. Daniel Jiménez de Cisneros en uno de sus artículos escrito en el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural en el mes de Diciembre de 1908, estas minas se encontraban en la falda de unas colinas situadas al Este del Tossal Redó, haciendo notar que estos estratos volvían a aflorar nuevamente en el Cabezo de Busot a unos 12 Kilómetros al NE, encontrándose allí las mismas mineralizaciones las cuales más tarde fueron también objeto de explotación, y de las que hoy en día todavía se pueden apreciar algunos restos de la explotación así como unas pequeñas galerías.

La explotación del mineral se hacía por medio de calicatas y galerías, siendo éstas sumamente caóticas y tortuosas ya que se limitaban a seguir el filón y eliminar la menor cantidad de ganga posible, el ocre era cavado con unas pequeñas azadas y cargado en capazos para posteriormente extraerlo a la superficie, en el interior de dichas galerías existen pozos verticales, algunos para ventilación de las mismas y otros para mayor comodidad en la extracción del material al exterior o a niveles superiores por donde sacaban el ocre mediante vagonetas, estos pozos interiores hacen que sea muy peligrosa y totalmente desaconsejable la visita al interior de las galerías.


Toda esta zona es muy interesante tanto a nivel mineralógico como paleontológico ya que aquí cabalgan el cretácico en todos sus pisos y el triásico del Keuper, encontrándose en todas las zonas una gran diversidad de minerales muy interesantes a nivel coleccionístico como las calcitas, con una cristalización excelente y una transparencia perfecta, tanto que en la mayoría de los ejemplares se puede apreciar perfectamente el fenómeno óptico de la doble refracción.

En los alrededores también se pueden encontrar las celestinas, que ya citaba Cisneros en sus artículos de Mayo y Diciembre de 1908, donde explicaba con todo lujo de detalles la existencia de estratos de Celestina mezclada con Ocres Rojos los cuales le daban una coloración muy particular, pero no faltando excelentes cristalizaciones de color azul tan habitual para la especie. De hecho, en aquellos tiempos, se hicieron varias tentativas de explotación de estos estratos mediante diversas calicatas, no siendo rentable el resultado. En las inmediaciones de la sierra del Bec del Aguila y el Tossal Redó, también se descubrieron pequeños indicios de Azufre Nativo de los cuales no fue posible su aprovechamiento.

Muy cerca de esta zona, en época mucho más reciente, ocurrió uno de los hallazgos mineralógicos más importantes a nivel coleccionístico, y fue el descubrimiento de un nuevo mineral que todavía no había sido citado en la Comunidad Valenciana hasta la fecha, el descubrimiento fue realizado en Septiembre del año 2002 por un socio de la Asociación Mineralógica y Paleontológica de San Vicente del Raspeig, D. Vicente Marhuenda Martínez, el cual durante una exploración rutinaria descubrió unos pequeños cristales de color rosa y violáceo que tras un análisis pormenorizado resultaron ser cristales maclados de fluorita de pequeño tamaño pero de una belleza insuperable.

Posteriormente y en una zona más al Sur durante los trabajos de perforación del Túnel de Sant Antò que más tarde daría paso al nuevo tramo de la autopista del mediterráneo, cortaron nuevamente el filón y volvieron a aflorar algunos cristales de fluorita, así como celestina de color azul, todos de bellísima factura y algunos de ellos dignos de cualquier museo. Lamentablemente una vez finalizados los trabajos de perforación de la montaña ya será prácticamente imposible que vuelvan a aparecer más ejemplares en la zona dignos de colección.

Además de los minerales citados, en los afloramientos triásicos del Keuper del Riu de Monnegre y de la Rambla de Rambuchar, hay una gran abundancia de arcillas plásticas y yesos rojos, siendo fácil encontrar ejemplares de cuarzo hematoideo, comúnmente denominados Jacintos de Compostela, estos típicos cristales son muy comunes en la zona y se encuentran en cualquier zona del triásico, sobre todo en los sitios donde abunda el típico yeso de color rojo.

Creo poder decir sin temor a equivocarme que estos cuarzos han sido los primeros minerales en formar parte de la mayoría de colecciones de minerales de toda la Región Valenciana, es más, aunque muchas personas nunca hayan coleccionado minerales, seguro que les ha hecho mucha ilusión encontrar algunas de estas pequeñas joyas cuando paseaban por el campo. Bastante más difícil de encontrar son las magnesitas de las variedades pistomesita y teruelita, encontrándose éstas limitadas a las laderas del Riu de Monnegre, en esta zona también se puede encontrar con cierta facilidad algún cristal de Pirita, en forma de cubo o de dodecaedro pentagonal, pero suelen estar oxidados en toda su superficie.

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Hoyos de Rabasa y la Serreta Llarga

Otra zona mineralógica muy interesante, sobre todo a nivel coleccionístico son los Hoyos de Rabasa y la Serreta Llarga, toda esta zona también es del cretácico superior, los Hoyos de Rabasa en su día fueron objeto de explotación para la extracción de arcilla plástica para uso industrial, entre la arcilla normalmente aparecían unos farallones verticales de piedra caliza donde estaban encajados los pequeños filones y venas rellenas de celestina, normalmente no tenían suficiente espacio para cristalizar y formaban pequeños bloques espáticos, pero en algunas zonas donde la veta de agranda lo suficiente, en las pequeñas cavidades logran cristalizar unas celestinas de color transparente o azul pálido que son realmente excepcionales.

Serreta Llarga

El otro yacimiento contiguo es la propia Serreta Llarga que se empezó a explotar ya para uso industrial en el año 1925 cuando se creó la Compañía Alicantina de Cementos que 3 años más tarde fue vendida a la Compañía Valenciana de Cementos, esta cantera fue motivo de explotación para la producción de la materia prima del cemento ya que por sus cualidades era las más apropiada, entre las vetas de esta cantera han ido apareciendo las celestinas más valoradas de toda España a nivel coleccionístico y en ningún museo o colección que se precie puede faltar un ejemplar de este yacimiento. Los cristales tienen una gama de tonos azules y una transparencia y brillo inigualables, así como una gama de hábitos cristalinos fuera de lo común.

La celestina es un mineral muy abundante en San Vicente y alrededores, encontrándose también en Busot, Fontcalet, Alcoraya, Agost, Aspe, Tibi, Moralet, etc. Pero los ejemplares normalmente no tienen la calidad necesaria para que sean apreciados como piezas de colección.

Canteras de Yeso de Las Amoladoras

Otro sitio muy interesante donde se encuentra celestina de color y hábito cristalino muy diferente es el yacimiento de las canteras de Yeso de Las Amoladoras, aquí se encontraba la celestina cristalizada junto con el Yeso y sobre una matriz de caliza gris dolomítica propia del triásico, este yacimiento, como decía, se encuentra en la explotación de yeso de Las Amoladoras, sita en el Verdegás, en la carretera de Agost, justo en el paraje de las antiguas canteras de yeso de Carlos Lillo, hoy en día forman un conjunto minero de donde se extrae gran cantidad de yeso, siendo éste un mineral de gran interés industrial en la región.

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También hay que mencionar que en estas canteras aparecieron en su día los mejores cristales de yeso de la provincia y posiblemente de España, lamentablemente la aparición de estas cristalizaciones excepcionales responde a unas condiciones muy particulares, teniendo mucho que ver el tipo de roca, la mezcla de arcillas y dolomías, la posibilidad de permeabilidad de la zona para facilitar el crecimiento de los cristales en las grietas y geodas, el tipo de yeso y otras variables que hacen que sólo se pueda dar en unas condiciones muy favorables.

Actualmente la explotación está en total actividad y hoy en día se trabaja a niveles inferiores habiendo sobrepasado ampliamente la zona más fértil con lo que será muy difícil o imposible volver a encontrar allí esas bellísimas cristalizaciones. Las explotaciones de yeso de esta zona están enclavadas en su totalidad en los afloramientos triásicos del Keuper tan típicos en la región, lo que quizás sea un motivo suficiente para la diferencia de hábito cristalográfico, color y brillo de estas Celestinas con las de otros yacimientos, ya sean cretácicos, eocenos o miocenos.

En las proximidades del Rebolledo, más concretamente entre la falda Oeste de la sierra de Fontcalent y la zona triásica del sur de La Alcoraya, donde se encuentran unas antiguas canteras de yeso, hay un pequeño afloramiento de ofitas (roca efusiva que suele ser conocida como Pórfido), esta roca suele ser muy dura y una de sus mejores cualidades es su tenacidad, motivo por el que antiguamente era utilizada para hacer adoquines que se utilizaban para empedrar las calles de los pueblos. Este pequeño yacimiento, como todos los de este tipo de roca, fue explotado para la fabricación de adoquines “in situ”, siendo abandonado al poco tiempo ya que en este caso la roca estaba atravesada por unos pequeños filoncillos de clorita que la hacían fácilmente disgregable, perdiendo así una de sus mejores cualidades, la tenacidad. El interés por tratar de explotar este yacimiento era para proveer de adoquines a la ciudad de Alicante dada su proximidad, pero debido al bajo rendimiento de esta explotación, la ciudad siguió proveyéndose de material de las canteras de Polop y La Nucía entre otras.

También en las inmediaciones de la Sierra Mediana y la Alcoraya, se encuentra el paraje denominado Alabastre, este nombre viene ni más ni menos que de un tipo de yeso denominado Alabastro y que se encontraba en los antiguos yacimientos de la zona y que se caracteriza por su color blanco, su dureza y su textura marmórea lo que lo hace totalmente apto para la talla de esculturas, en este caso en particular mucho me temo el que principal uso fue la obtención de yeso para mortero.
En realidad, los materiales que he citado anteriormente son los que se han explotado a gran escala en la zona, pero existen pequeñas explotaciones o mineralizaciones esporádicas que son sumamente interesantes, sobre todo a nivel de estudio y coleccionismo dada su rareza en esta provincia.

Mina de Plata del Moralet

Uno de los yacimientos más interesantes, no por su tamaño, sino por su rareza, es la mina de Plata del Moralet, en realidad no es una mina de plata propiamente dicha, sino de Galena Argentífera (un sulfuro de plomo y plata), el profesor D. Daniel Jiménez de Cisneros ya citó este pequeño yacimiento a principios del 1900, nombrándolo como una antigua explotación abandonada, el yacimiento en particular se encuentra entre la Cova Rapa y la Serra dels Coloms, en el grupo montañoso del Talls en el Moralet, el yacimiento es de origen sedimentario, el piso geológico de la zona es del cretácico medio encontrándose multitud de fósiles marinos típicos de este piso en los alrededores, los trabajos para la extracción del mineral fueron muy rudimentarios y totalmente manuales, quedando apenas visibles unas calicatas, hoy en día todavía se encuentran algunos restos de mineral diseminados en toda la zona, y siguiendo la dirección de las calicatas, sobre todo hacia el Este se aprecia la posibilidad de continuación del filón, no estando explotada dicha zona.
Todos estos son pequeños yacimientos, pero muy importantes por su rareza como el yacimiento de malaquita enclavado en las areniscas rojas del Buntsandstein, que se encuentra entre el Verdegás y Agost, muy cerca ya de la estación del ferrocarril de Agost, allí también se pueden apreciar unos restos fósiles de oleaje de las playas y deltas de los ríos, estos restos de oleaje conocidos como “ripple marks” han quedado grabados en la roca con una fidelidad impresionante.

Mina de lignito de La Alcoraya

Otro de los yacimientos que citó el infatigable Daniel Jiménez de Cisneros es la mina de
lignito de La Alcoraya, está enclavada cerca del paraje denominado Cañada Roja, ésta pequeña mina llegó a producir en su día suficiente carbón para la estación del ferrocarril de Agost, actualmente tenemos perfectamente localizada la galería pero debido a los desprendimientos y la inestabilidad del terreno donde se encuentra enclavada no hace recomendable su incursión al interior, al menos sin un apuntalamiento de la zona frontal.

Mina San Francisco

En Tibi, cerca del pantano, se encuentra la mina San Francisco, que consta de dos galerías
practicables donde todavía se pueden extraer con facilidad bonitos ejemplares de azufre nativo, así como celestina Azul, Epsomita, (La Epsomita es un sulfato de magnesio que antiguamente se llamaba Sal de Higuera y era utilizado como purgante), como todas las minas de Azufre se encuentra en una zona muy sensible e inestable, por lo cual pido encarecidamente que las personas que se atrevan a adentrarse en el interior sean sumamente precavidas dada la peligrosidad intrínseca de dichas galerías.

Como curiosidad les diré que recuerdo que mi padre me contaba que había estado trabajando una temporada en La Alcoraya, extrayendo barita, ante mi incredulidad de la existencia de dicho mineral en la zona, le pedí que me acompañara y efectivamente habían unos socavones donde se había explotado el mineral cuando éste presentaba concentraciones importantes, pero el caso es que no era Barita como ellos creían sino celestina, de todos modos poco debió importarles ya que la barita es un sulfato de Bario y la celestina es un sulfato de estroncio, los dos tienen el mismo color, textura y lo que era más importante para ellos, tienen el mismo peso específico (Las dos son igual de pesadas) (realmente en algunos casos es prácticamente imposible diferenciar ambos minerales si no es por procedimientos químicos) y esto era lo que a ellos les interesaba ya que dichos minerales dado su gran peso específico eran explotados para dar carga a otros productos como el papel, etc. Aprovechando esta cualidad del mineral en cuestión también se llegó a utilizar para fines menos lícitos y acababa dando carga al azúcar y otros productos por el estilo, una locura hoy en día y más aún teniendo en cuenta que son metales pesados nada recomendables para el cuerpo humano.

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Yacimiento de Cinabrio de La Alcoraya

Otro yacimiento de un mineral emblemático y del que recientemente hemos redescubierto las galerías es el yacimiento de Cinabrio de La Alcoraya, este yacimiento siempre había sido poco menos que una fábula, pero por pura casualidad localizamos un antiguo escrito del año 1730 en el que el naturalista irlandés Bowles citaba un yacimiento de cinabrio en “L’Alcoray a pocas leguas a caballo de Alicante”, a partir de entonces estuvimos tratando de recuperar más datos que nos dieran una posición más exacta, al final logramos recopilar los datos necesarios y con la ayuda de unos antiguos planos hemos podido encontrar las galerías.

Entre alguno de estos datos había uno que decía que alrededor de 1752, D. Nicolás Juan Pascual de Pobil, que era capitán de la compañía de armas que por orden del Rey se formó en Alicante para defensa de dicha plaza así como las costas de Valencia y Murcia, estuvo también encargado de las prospecciones mineras que se realizaron por orden del gobierno en la mina de La Alcoraya tras la visita de Bowles y los oficiales de marina Salvador de Medina y Joseph Solano y el abogado Juan Pedro Saura.

Tenía como objetivo evaluar la conveniencia de reabrir la mina y ante las favorables expectativas que deparó la prospección de la montaña se decidió que un grupo de más de 200 hombres iniciara la excavación a las órdenes de Medina a quién se nombró superintendente, tras casi dos años de actividad y los escasos resultados obtenidos se decidió abandonar las explotaciones. Se da la circunstancia de que durante la explotación del yacimiento se habilitó por parte del gobierno la total prohibición de talar árboles en la zona con el fin de tener un remanente de madera disponible para el apuntalamiento y refuerzo de las zonas de la galería propensas a desprendimientos y colapsos debido al tipo de roca arcillosa y con poca consistencia que encontraban en algunas zonas.
El motivo de buscar cinabrio era para la obtención del mercurio que en aquellos tiempos era muy apreciado ya que lo utilizaban para extraer la plata por medio del sistema de amalgamación, realmente en aquellos tiempos era el único método rentable que conocían, el mercurio lo exportaban en grandes cantidades a América, sobre todo a México, donde las famosas minas de Potosí producían casi la totalidad de plata que llegaba a España. Casi todo el mercurio provenía de las antiguas minas de Almadén en Ciudad Real, pero debido a un gran incendio que hubo en estas minas se paró casi toda la producción, obligando a hacer prospecciones por toda España y América, de ahí el motivo de tratar de explotar algunos paupérrimos yacimientos como éste de La Alcoraya.

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Bueno, y por último, aunque algunos les llaman minerales orgánicos, a mí me gusta más catalogarlos como fósiles ya que forman parte del mundo vegetal, me refiero a las resinas fósiles y al ámbar en particular. Aunque Alicante y alrededores es la gran desconocida en este apartado, hay varios pequeños yacimientos de ámbar en Alicante, de hecho nuestro incansable Cisneros ya nos comentaba a principios del pasado siglo de la existencia de la Succinita en Els Terrers de la Beata en Agost.

En aquel caso eran unos nódulos rodados encontrados en las canteras de arcillas del eoceno luteciense, de hecho no eran muy comunes en ese piso, lo más común es que se encontrasen en el cretácico, de hecho en los alrededores de San Vicente y más concretamente en la Serreta Llarga, que como es sabido se utiliza para la explotación de calizas para uso de la cementera, se han encontrado algunas piezas de tamaño respetable, algunas piezas de ámbar de este y otros yacimientos de la provincia se encuentran en el Museo Paleontológico de Elche. Como curiosidad también les diré que en los alrededores de Jijona hay otro yacimiento de gran rareza ya que es del triásico y el ámbar viene acompañado de restos de vegetales lo que le da más valor si cabe.

También se encuentra ámbar en pequeñas cantidades en los estratos inferiores de las canteras de arcilla de Agost en el cretácico y en la cantera de los Morteros en Aspe, en este caso es del periodo eoceno luteciense.

Como pueden observar no solo es un gran placer el hecho de encontrar nuevas piezas para
nuestras colecciones, sino que para mí en particular es mucho más interesante indagar en nuestra historia en busca del más mínimo dato que me de pie a buscar un antiguo yacimiento olvidado, aparte de la satisfacción de encontrar realmente un tesoro cada vez que encontramos una antigua mina abandonada, nos da oportunidad de catalogar, investigar y marcar dicho yacimiento para que quede constancia de su existencia ya que estos antiguos yacimientos son verdaderos tesoros de un valor histórico incalculable pues forman parte de nuestra historia y de nuestro pueblo.

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No quiero alargarme más en detalles, así que sólo quisiera comentarles que cualquier duda o aclaración que necesiten estoy a su entera disposición, y por otro lado la Asociación Mineralógica y Paleontológica San Vicente del Raspeig a quien represento en este momento, estará encantada de ayudarles a aclarar cualquier duda que puedan tener, y recordarles que tenemos un mercadillo de minerales todos los primeros domingos de cada mes, así como Ferias, Muestras, salidas de campo y exposiciones.

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